dimanche, septembre 02, 2007

Recomencación... La Ceremonia del Porno (de Andrés Barba y Javier Montes)


Título: La ceremonia del porno (2007)*

Autores: Andrés Barba (1975) y Javier Montes (1976)

Editorial: Anagrama (Colección Argumentos)

Reconocimiento: XXXV Premio Anagrama de Ensayo

Extracto:

"Es imposible no sentirse profundamente perturbado, en lo más hondo de uno mismo, al ver porno. No es cierto, claro, que todo el porno resulte para todos igualmente perturbador y misterioso; pero sí que para todo el mundo hay al menos cierto porno profundamente conmovedor. Puede aburrirnos soberanamente el porno hetero o las gang bangs homosexuales, puede dejarnos frío el aparataje leather, el porno amateur, los tríos o el fist fucking, la coprafagia o la zoofilia, los disfraces de personajes Disney o los uniformes de colegialas. Pero sería estúpido -e involuntariamente velador- apresurarse a concluir que de la indiferencia personal ante una -o varias, o todas menos una- modalidad del porno se deduce la indiferencia ante el conjunto, y que el porno nos es indiferente. Más aún, que nos aburre (la frase de buen tono por excelencia, la que mejor pone a salvo: hasta no hace mucho particularmente extendida en tertulias de sobremesa progres, aunque parece que ya va constatando más dejarla caer sin que chirríe demasiado). El porno -el porno adecuado a cada uno- nunca es aburrido; como mucho puede admitirse que su grado máximo de interés se atenúa en el momento inmediatamente posterior a la excitación y el orgasmo que por todos los medios intenta provocar. En ese sentido, Susan Sontag veía un producto eminentemente camp -es decir, antipornográfico- en <>. Quizá tuviese algo de razón: para ser comprendido en toda su intensidad el porno exige -y, servicial, se encarga de proporcionar- un compromiso (en el que entra la excitación) por parte del espectador. Sehablará más adelante de los rasgos complejos que definen ese compromiso, pero que por ahora la cuestión es que para todo el mundo existe una pornografía que no puede verse sin lujuria -esto es, sin una profundísima implicación emocional y física, sin la aceptación de un compromiso que permite la experiencia pornográfica y le da su carácter de ceremonia." (pp 14-15)

* Próximamente una reseña sobre este multiensayo.


Foto tomada de elpaís.com: Javier Montes (izquierda) y Andrés Barba (derecha)

1 commentaire:

herr Boigen a dit…

Quiero ese libro!
Se consigue aqui en Mty?