samedi, décembre 16, 2006

Quiero un silencio en mis venas

En mi canción los pingüinos se besan antes que el sol persiga sus sombras. Los cubra como una madre que mata lo que no puede cuidar. Como un padre que se ausenta de la alcoba de su hija adolescente sin dejar de mirarla detrás de la ventana. Sus ojos llamean. La incendia. Es invierno. Y yo escucho sus corazones cual pestañas que se desprenden a mitad de la cama. Y tarareo mi ausencia porque todo infierno musical apenas puede ser definido como una idea después del presentimiento de la muerte. Y yo.

1 commentaire:

Homeroch a dit…

En mi canción, están tus escritos Óscar, muchos saludos, y como te decía, es muy bueno tu Blog, me agrada más que tus flogs

:D