dimanche, octobre 14, 2007

EL HOYO DE UNA DONA

A F.

Algo he perdido entre la maleza. Atravesado por la malicia y henchido por una conversación involucré mi labio oscuro con el acto fallido del mordisco y la diferencia de peso. “Nunca engordarás con el hoyo de una dona”, dijo cuando entrábamos al cabaret. Algo he perdido entre la maleza. Acusativo y en escándalo subió sus piernas sobre las mías con la clara perversión de un panadero, entonces yo tocaba la leche de su hechura mientras él servía de cobija. “Nunca engordarás con el hoyo de una dona”, dijo cuando entraba su mano en mis pantalones durante el taxi. Algo he perdido entre la maleza. Palidecido por el truco y el mensaje oblicuo de no quererlo más por la cercanía que por las espuelas y la carabina anoté sobre las venas de sus brazos pequeños agujeros correspondientes a los satélites de mi horóscopo y no de la fijeza de su cama. “Nunca engordarás con el hoyo de una dona”, decía cuando entraba angular mi penetración a boca de jarro a través suyo. Algo he perdido entre la maleza. “Nunca engordarás con el hoyo de una dona”, decía entrando en un trance blanquísimo del cual yo era motor y objeto y signo. “Me he perdido entre la maleza”, le dije antes de irme por la mañana sin saber exactamente qué parte de la dona había comido.

4 commentaires:

Román Luján a dit…

muy bueno el textito; me estorbaron las comillas, pero muy bueno. un abrazote.

n. stands for nothing a dit…

This is absolutely beautiful. Puedes ver la malicia. Puedes ver la maleza. (Las comillas ni se notan.) Beso!!!

Efrén G. Santiago a dit…

El hoyo de la dona también engorda....

saludos...

Un abrazo

Efrén G. Santiago a dit…

El hoyo de la dona también engorda....

saludos...

Un abrazo