dimanche, octobre 15, 2006

Vajilla Italiana: lavado a mano

Por regla general, es un asunto de ilegales, ex alumnos fascinados con Madrid en la dedicación de no regresar a ser funcionales a sus tierras, inmigrantes, escritores de mala fama, etc. Los métodos más famosos son los siguientes:
"Inmersión": El fregadero se llena de agua caliente en la que se diluye un producto lavavajillas. Los platos se remojan y se friegan, a continuación, con una esponja o estropajo. El aclarado se realiza colocando el plato directamente bajo el agua del grifo o introduciéndolo en un fregadero independiente lleno de agua limpia. Se puede escuchar música de alguna cantante pop del país de origen del fregador, por ejemplo Paulina Rubio, Gloria Trevi, Thalía o cualquier otra que en sus canciones utilicen versos de rima consonante como cielo-anzuelo-anhelo-pelo-chelo-modelo y/o razón-revisión-ion-son-zahón-canción-corazón-acción-perdición.

"Aplicación Directa": El producto lavavajillas se aplica directamente en la esponja o estropajo o sobre el plato sucio que, una vez fregado, se aclara bajo el agua del grifo. La forma en como los consumidores lavan sus vajillas difiere entre países. Por ejemplo, mientras que en el Reino Unido más del 95% de los consumidores lavan los platos utilizando el método de "Inmersión", este porcentaje desciende hasta el 40% en el caso de España. Por lo regular este es un buen empleo para los que se gastan las vacaciones en menos de una sesión non-vocalizada del plan travesti madrileño, el mejor ejemplo: Pérez Galdós, Cernuda, García Lorca, López, etc.
Para cumplir el perfil del perfecto-fregador-de-trastes se necesita de sujetos asexuados, que hablen español (con un mínimo de entendimiento sin embargo que entiendan a la perfección palabras como: mil platos por treinta minutos, coño, tío, sos un animal), no hambreados (puesto que las sobras se trituran para la preparación de los postres), con tarjeta de falsa identidad (ya que como estarán el el sótano nadie se alertará de su presencia pero por si las), nadie, nadie debe saber que se trabaja en un cloaca y que las uñas que llevan cuarto de centímetro carcomidas son en favor de que los comensales gocen de una vajilla italiana con total limpieza y brillo, especialmente de los restos de grasa y almidón, sin grumos secos por la espuma, con suavidad a su tacto y sin olor mientras las piezas permanecen sin alimento.

3 commentaires:

Pina a dit…

tierna descripción, Oscar David.

Saludos.
Cómo va el Oudilotón?

danielus a dit…

Holaa amigo!!

espero que hayas superado tus problemas económicos en el Viejo Continente. Cuidate mucho y espero tener pronto más noticias tuyas. Se te extraña.

adorable esparraguito a dit…

Mi amor:

En cuanto te infliltres en la red de protistucíón madreileña me avisas pa agarrar el avión y me das jale. Ya luego ponemos nuestra propia casita con nuestros propios mushashos que hagan el servicio. Ándale, así como en peli mexa ruca. Te amo y te extraño, my darling. Jolines!!!!